Volverse fuerte en casa, una cuestión central
El gran triunfo 2 a 0 de Independiente sobre Central Córdoba por la octava fecha del campeonato, abrió una estadística tan positiva como necesaria para el "Rojo", y por tanto un interrogante: ¿podrá sostenerla en el tiempo?
Por estos días, siendo que mediamos la tercera década del siglo 21 y al mismo tiempo recurrimos a una etapa compleja para el fútbol argentino, existe una serie de aspectos imposibles de negociar. Y que, de hacerlo, estarías poniendo en riesgo tu presente futbolístico y deportivo; que, de negociarlos, estarías comprometiendo tus objetivos en una liga local confusa, engorrosa, que no te perdona y es difícil de comprender.
Cuantas veces vemos, alrededor de los diferentes clubes que integran la primera división de la Liga Profesional de fútbol, a equipos tambalear y tumbarse entre alegrías y frustraciones propias de un certamen que por momento parece largo, corto, peleado y escaso (al mismo tiempo) para las expectativas que los amantes del fútbol argentino alguna vez tuvimos.
Hoy por hoy, a la necesidad de adaptarse a este fútbol que a veces resulta insuficiente, que no llena, que no complace, se le suma una serie de factores imprescindibles e inexorablemente necesarios de aceptar y en la medida de lo posible, cumplir. En este nuevo formato de las dos zonas, repetidas entre Torneo Apertura y Clausura, el no desperdiciar puntos y el hecho de sostener cierta regularidad entre localías y visitas se han vuelto una cuestión central.
Y surge, a partir de allí, un factor crucial del que supo hacerse carne el propio Independiente hace algunos meses y que, de a poco, parece insinuar con recuperarlo: estamos hablando de la fortaleza en casa. Y está obligado a hacerlo, a sabiendas de lo que les cuesta a los equipos (incluido el "Rojo") imponer condiciones en canchas ajenas como visitantes. Es por eso que ganar de local se ha transformado en un aspecto innegociable, teniendo en cuenta una brecha llamativa entre el poderío de un equipo jugando de local y el poderío del mismo visitando a un rival.
| Santiago Montiel, Kevin Lomónaco y Gabriel Ávalos festejando el primer gol del sábado. |
Así las cosas, luego de sostenerse impoluto en Avellaneda durante casi un año, Independiente atravesó una dura segunda mitad de año durante el 2025 donde perdió aquella fortaleza en el Estadio Libertadores de América - REB. Pero que, no obstante, hoy busca y sueña con recuperarla.
Si bien está claro que lo que tanto quiere el DT y el plantel es conformar una cierta regularidad para no transformarse en una suerte de "subibaja", el camino para llegar a eso podría ser el hecho de imponerse en casa para luego intentar repetir fuera del Bochini.
Una estadística por sostener
De esta manera, el "Rey de Copas" se enfrentará a un desafío: el de sostener en el tiempo una estadística que viene consolidando desde hace siete partidos para a partir de allí seguir construyendo inclusive como visitante.
Es que, sumando los últimos compromisos del año pasado con los recientes cotejos por el Apertura 2026, los de Quinteros se encuentran invictos en Avellaneda con siete partidos sin perder (cinco victorias y dos empates).
| Iván Marcone y Juan Manuel Fedorco en el triunfo sobre Central Córdoba. |
Ahora, la tarea será mantener dicha performance a lo largo de los partidos. Algo que no será sencillo, pero por lo que aún con sus limitaciones, este Independiente labura por cumplimentar.






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