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Mi tía Magdalena



Mi tía Magdalena era una mujer, pero por sobre todas las cosas,una mujer hincha de Independiente. Una mujer que usaba unos lentes verdosos y que, tenía por costumbre, cada vez que nos visitaba, regalarnos una bolsa de golosinas con una gaseosa. En síntesis, Magdalena le regalaba caramelos a los chicos.

Parecido con lo que sucede con Independiente. Que también pareciera encantarle regalarle caramelos o puntos a los chicos. Puntos que le servirían mucho al Rojo pero que se pierden en la inocencia de partidos que increíblemente, no puede ganar.

A las nueve y algo de la noche, Independiente le levantaba las manos a todo Victoria con el objetivo de lograr una victoria que lo arrime a pelear por el torneo y lo consolide en la zona de clasificación de Copa Libertadores 2019. Nada más ni nada menos. Y contra un equipo que defiende como yo hago cuentas de matemáticas. 2 + 2 es 5.

Sí, cinco. Cinco minutos bastaron para darse cuenta que el Rojo no iba a tener una buena noche. Holan estaba más caliente que el mate amargo que cebaba mi viejo en medio del match. Sin embargo, debido a que el fútbol es la dinámica de lo impensado, Gaibor le regaló un tremendo pase a Romero quien la clavó arriba y puso el 1 a 0 parcial.

El primer caramelo de mi tía Magdalena era para Independiente. El resto del partido fueron seguidillas de jugadas para que Tigre llegue al empate. El Rojo no lo liquidó y mi tía apareció nuevamente con la bolsa de caramelos. Entonces Fede González encaró mano a mano a Albil y empató el partido faltando 15'.

Holan no encontraba nada de nada en el juego de su equipo. Sumado a que tardó una eternidad en hacer los cambios. El Rojo regaló absolutamente todo. El juego, los puntos, los cambios, las chances y hasta un penal que no le cobraron a Domingo. Final del encuentro. Todos nos vamos re caliente. Todos nos levantamos re caliente.

Independiente, un equipo que aún no para de regalarle caramelos a los chicos. A Lara, a Temperley, a Tigre, a Estudiantes, a Central, a todos. Generoso como el corazón de mi tía Magdalena. Tan generoso que hoy no tiene asegurada la clasificación a la copa Libertadores 2019 y se aleja aún más del campeonato. Igual, todavía no es demasiado tarde. Igual siempre, como diría mi tía, dale el Ro.

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