La defensa, la gran deuda de Independiente este semestre
Si bien el semestre de Independiente todavía no terminó oficialmente, debido a que resta confirmar el cruce ante Unión de Santa Fe por los 16avos de final de Copa Argentina, ya se puede empezar a hacer un análisis de lo que dejaron estos meses. El equipo de Gustavo Quinteros intentó sostener una idea ofensiva y protagonista . Por momentos lo consiguió. Pero hubo un problema que terminó pesando demasiado y que nunca logró corregir del todo: la defensa.
La cuestión defensiva fue una deuda constante. La línea conformada generalmente por Kevin Lomónaco, Sebastián Valdéz, Facundo Zabala y Santiago Arias (aunque también alternó Leonardo Godoy) mostró falencias repetidas durante gran parte del campeonato. Pero el problema no pasa solamente por los rendimientos individuales, que también tuvieron errores, sino por una estructura colectiva que muchas veces quedó expuesta.
La idea ofensiva de Quinteros llevó al equipo a adelantar constantemente las líneas y asumir riesgos. Y cuando el "Rojo" perdía la pelota, los retrocesos eran un problema enorme. Los contraataques rivales fueron una pesadilla durante todo el semestre. Incluso con un simple bochazo largo el equipo sufría demasiado, como ocurrió en el primer gol de Deportivo Riestra hace poco.
No solo eso. También hubo una falencia que jamás pudo corregirse: la pelota parada. A la hora de defender córners o centros laterales, al “Rojo” le ganaron muchísimas veces de arriba. Y en ataque pasó algo parecido, le costó muchísimo imponerse en el juego aéreo, tanto en el primer cabezazo como en las segundas jugadas.
Los malos retrocesos y las desatenciones defensivas dejaron una deuda grande a lo largo de estos 18 partidos del semestre. Sobre todo en contextos favorables para Independiente, porque muchas veces no supo sostener resultados. Y eso termina siendo todavía más preocupante. Partidos que iba ganando y se los empataron: tres. Partidos que iba ganando y terminó perdiendo: cuatro. Dato muy sorprendente y negativo.
En lo que va de la temporada, Independiente recibió 25 goles. Un promedio de 1,39 tantos en contra por partido, una cifra muy alta para un equipo que pretende pelear cosas importantes. Lo compensó parcialmente con los 29 goles convertidos, pero el fútbol suele construirse desde atrás hacia adelante.
En más de una conferencia de prensa, Gustavo Quinteros reconoció este problema e incluso destacó mejoras defensivas en algunos encuentros. Sin embargo, el equipo volvió a repetir errores similares una y otra vez. Si el "Rey de Copas" logra corregir esas falencias defensivas, sobre todo cuando tiene el resultado a favor, probablemente pueda empezar a convertirse en un equipo mucho más serio y competitivo.
Ahora habrá que esperar el duelo ante Unión por Copa Argentina, un partido que puede marcar mucho pensando en lo que viene. El “Tatengue” suele jugar de igual a igual y será otra prueba importante para un Independiente que necesita empezar a corregir urgentemente esos errores que lo terminaron condenando durante gran parte del semestre.








Comentarios