Gustavo Quinteros, ante un clásico determinante
El próximo sábado, a partir de las 17:30, Independiente recibirá a Racing en el LDA-REB en el marco de la fecha 13 del Torneo Apertura. Un clásico de Avellaneda que, como siempre, se juega mucho más que tres puntos. En esta ocasión, además del orgullo y la rivalidad histórica, el partido también aparece como una prueba importante para el equipo de Gustavo Quinteros, que atraviesa un momento con algunas dudas en cuanto al rendimiento.
Los números recientes marcan una tendencia que preocupa. De los últimos siete partidos dirigidos por Quinteros, el "Rojo" ganó dos, empató dos y perdió tres. Desde aquella derrota frente a Independiente Rivadavia en Mendoza, el funcionamiento del equipo empezó a mostrar altibajos y los resultados tampoco acompañaron de la mejor manera.
Uno de los aspectos que más deberá mejorar el conjunto de Avellaneda es la solidez defensiva. En los últimos cuatro encuentros recibió diez goles, una cifra demasiado alta para un equipo que pretende pelear arriba. La defensa se ha mostrado vulnerable en varios pasajes de los partidos y eso termina condicionando el desarrollo de los encuentros. No es casualidad que, en lo que va del Torneo Apertura, Independiente sea el segundo equipo al que más goles le convirtieron en su zona, solo por detrás de Newell’s.
Incluso en el último compromiso por Copa Argentina frente a Atenas de Río Cuarto quedó en evidencia esa fragilidad. El "Rey de Copas" tenía la posibilidad de cerrar el partido con el arco en cero y una victoria clara por 4 a 0, pero sobre el final recibió dos goles en menos de dos minutos, algo completamente evitable y que volvió a dejar una sensación de desorden en el fondo.
Son detalles que no pueden repetirse, sobre todo ante un rival como el de Gustavo Costas. Racing es un equipo que suele proponer, que ataca y juega de igual a igual. En ese contexto, Independiente también puede encontrar espacios, especialmente aprovechando los contraataques, ya que la "Academia" suele quedar mal parada defensivamente en varias ocasiones.
De todos modos, en esta clase de partidos todo puede pasar. El clásico siempre tiene un condimento especial y muchas veces el contexto previo queda de lado cuando empieza a rodar la pelota. Aun así, el encuentro puede marcar un punto importante en el ciclo de Gustavo Quinteros. En caso de una derrota, sobre todo si el equipo vuelve a mostrar falencias defensivas o un rendimiento bajo, el entrenador empezará a ser observado con mayor atención por parte de los hinchas.
Además, el calendario tampoco da demasiado respiro. Una semana después del clásico, Independiente deberá visitar La Bombonera para enfrentar a Boca, en un tramo final de la fase regular donde el equipo necesita sumar para mantenerse dentro de los primeros ocho de la tabla y asegurar su lugar en los playoffs.
Evidentemente, hay algo que tampoco se puede ignorar: la trayectoria de Quinteros. Se trata de un entrenador con recorrido, experiencia y títulos en su carrera. Sin embargo, la realidad que atraviesa el "Rojo" es exigente y cada partido empieza a tener un peso mayor en la evaluación del proceso.
El clásico ante Racing aparece entonces como una gran oportunidad para cambiar el rumbo, recuperar confianza y demostrar carácter en uno de los escenarios más importantes del torneo. El sábado, en el Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini, Independiente tendrá la chance de dar un golpe en la mesa y empezar a revertir este momento.








Comentarios