Avellaneda tiene un solo dueño


Independiente venció 1-0 a Racing en el estadio Libertadores de América Ricardo Enrique Bochini por el segundo duelo interzonal del Torneo Apertura y se quedó con una edición del clásico de Avellaneda como local tras cinco años. El gol fue obra de Gabriel Ávalos 

El partido arrancó trabado, con el local con una mayor aproximación hacia el área rival aunque sin concretar esas llegadas con remates. El primero de esto fue cortesía de la visita, tras una mala salida de Sebastián Valdez, un pelotazo y un intento de chilena de Santiago Solari que pasó cerca de Rodrigo Rey. El miedo a equivocarse por parte de ambos lados y las imprecisiones fueron una constante que hicieron que el encuentro se torne más luchado que jugado. 

El bajo vuelo del cotejo se mantuvo a lo largo de casi todo el primer tiempo, hasta que llegó la acción destacada: Valdez tocó la pelota con la mano al tirarse a barrer para cortar un centro y, tras revisión en el VAR, Leandro Rey Hilfer decidió sancionar penal, elección correcta en vista de las circunstancias. A la hora de la ejecución, Adrián Martínez, de manera inexplicable, optó por picar su remate, el cual se fue por arriba del arco de Rey, y generó un clima aún más tenso del que ya se vivía.  Pocos minutos después, simpatizantes del "Rojo" comenzaron a generar disturbios en el banco de suplentes que ocupaba la delegación de la "Academia", al punto de romper parte del mismo, por lo que el juego se demoró un rato en reanudarse.  El primer tiempo finalizó igualado, con una pálida imagen por parte de ambos equipos y con un Independiente que no aprovechó su envión para aunque sea patear al arco.

El complemento volvió a tener al equipo de Gustavo Quinteros con mayor protagonismo, y tuvo la primera de peligro con un remate de Iván Marcone tras un gran pivoteo de Gabriel Ávalos, que se encontró con una gran respuesta de Facundo Cambeses. Sin embargo, el "Rojo" se comenzó a quedar estancado entre falta de ideas e imprecisiones, lo que permitió que Racing se agrande y genere llegadas que no podían concretar que marcaban el mal momento del dueño de casa, que se limitaba a los envíos largos para confiar en el juego aéreo de Ávalos. Para cambiar la dinámica, Quinteros decidió reemplazar a Lautaro Millán por Mateo Pérez Curci. En otra aproximación peligrosa, Santiago Arias se asoció con Santiago Montiel, Ávalos intentó una chilena tras el desborde y en el rebote Ignacio Malcorra no pudo anotar.

Mientras tanto, la visita intentó aprovechar los errores del local para acercarse, y tuvo posibilidades en los pies de "Maravilla" Martínez, una muy clara en la que fue trabado justo a tiempo por Arias. La sensación que había en el aire era de que el "Rey de Copas" podía ganarlo, pero que quedaba muy vulnerable atrás y dejaba abierta las chances a una derrota. Cómo en casi todas las situaciones de peligro, Ávalos participó de una nueva y su disparo acabó en las manos de Cambeses luego de una buena combinación con Valdez, que levantó su rendimiento al igual que Montiel a partir del ingreso de Pérez Curci. Por el cansancio del partido, el tucumano fue el siguiente en abandonar la cancha, y en su lugar entró Maximiliano Gutiérrez. En la siguiente jugada, Independiente avanzó por la izquierda, Pérez Curci abrió para Montiel que desbordó y encontró a Ávalos para que, merecidamente, el paraguayo anote y ponga el 1-0 luego del gran desgaste que realizó en varios pasajes.

Luego de la ventaja, el extremo ex Argentinos Juniors pidió el cambio tras sentir una molestia, y le cedió su puesto a Juan Manuel Fedorco, quien pasó a formar una línea de cinco defensores para afrontar los últimos 10 minutos sin la posibilidad de realizar más variantes. El escenario para los instantes finales marcaba un planteo muy defensivo del dueño de casa, con Ávalos acalambrado por el esfuerzo y su reciente actuación en la fecha FIFA, y con un cansancio muy visible en el resto de sus compañeros. Pese a esto, el resultado no se modificó, y el clásico fue para el dueño de Avellaneda.

Futbolísticamente, aún falta mejorar varios aspectos, sobre todo en la defensa, que mantuvo con vida a un rival que abusaba de los pelotazos con algunos errores y malas salidas, pero se vio un cambio importante en algo que no puede faltar nunca: la actitud, porque Independiente jugó el partido como se tenía que jugar, no se negoció nunca la intención de ir a buscar el resultado, no se vino abajo la moral ante el penal de Martínez y en el segundo tiempo hubo una mejora considerable con la entrada de Pérez Curci, quien sin duda se ganó un lugar importante en la consideración del cuerpo técnico, lo que permitió una mayor participación de los extremos y con el juvenil como eje en el gol de Ávalos. No hay que dejar pasar el rendimiento superlativo de Arias, que demostró toda su jerarquía y fue sólido durante los 90 minutos, y tampoco a un Rey que, si bien casi no le remataron, fue muy seguro para descolgar la infinita cantidad de centros que le llegaron.

Por último, punto aparte para la reivindicación de Gabriel Ávalos, el delantero de Paraguay en el próximo Mundial, quien luchó todo el cotejo para generarle ocasiones a sus compañeros, tuvo las propias y en una de ellas cumplió como goleador y le dio la victoria al equipo en su mejor momento a nivel individual en la institución. El "Rojo" se mantuvo en puestos de clasificación a playoffs, y volvió a demostrar que es el único dueño de Avellaneda, al cortar una racha adversa que mantenía como local para volver a estirar la diferencia entre padre e hijo.

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