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¡Feliz cumple, “Vikingo”!



1953 – Nacimiento en Esmeralda, provincia de Santa Fe, de Enzo Héctor Trossero, el “Vikingo”, jugador de Independiente en dos etapas: de 1975 a 1979 y de 1981 a 1985. Fueron 345 sus partidos (séptimo que más jugó) con 57 goles, siendo el segundo defensor con más goles de nuestra historia (el primer es Pavoni con 63). En sus pasos por el club se coronó campeón del Nacional 1977 y 1978, del Metropolitano 1983, la Copa Libertadores 1984 y la Copa Intercontinental del mismo año.
Futbolista notable de la historia del Rojo y del país, incuestionable en su condición de ídolo, siendo para muchos integrante del 11 ideal de Independiente de todos los tiempos. Un defensor central izquierdo estupendo, con personalidad, temperamento y liderazgo. Cerraba de forma maravillosa a espaldas del lateral, tenía una solvencia que daba placer verlo jugar, brindaba seguridad, poseía mucha riqueza técnica para salir jugando pero a su vez era guapo, de pierna fuerte y coraje si era necesario. Se adaptaba a los momentos del partido, podía dejar la piel en una jugada del mismo modo en que podía salir con la pelota al pie y la cabeza bien levantada, constituyéndose como el primer eslabón de la cadena de juego que terminaba en el área rival. Cumplía con creces con el paladar del hincha y lo que exigía la historia del club en el puesto.

Enzo formó junto a Hugo Villaverde una de las mejores, o la mejor, dupla de centrales de nuestra historia, complementándose de forma perfecta, con una riqueza técnica impresionante y siendo claves en cada título obtenido por el Rojo, pero su punto más alto y de mayor brillo fue el año 1984 donde conquistaron al mundo en Japón. Puntualizando en el “Vikingo”, hay que decir multiplicaba su nivel en los partidos más importantes, como clásicos o encuentros de copas, y sumado a toda su capacidad defensiva estaba su vocación y capacidad de ataque. Convirtió una gran suma de goles para ser defensor, y lo hacía tanto por vía aérea con su gran cabezazo como mediante su gran pegada de larga distancia.

Trossero dejó el pequeño pueblo santafesino de Esmeralda a los 12 años, para estudiar en San Francisco en la provincia de Córdoba. Allí empezó a jugar para Sportivo Belgrano, debutando en la Primera División de dicho club con apenas 16 años, en la Liga Cordobesa de futbol. En 1972 pasa a Colón de Santa Fe, donde fue siempre titular, y promediando 1975 se da su llegada a Independiente. Él y otros tantos defensores fueron parte de la renovación de la mítica línea defensiva que venía de ganar 4 Copas Libertadores consecutivas (Commisso, López, Sá y Pavoni).

Al año de llegar gana su primer título, la Copa Interamericana 1976 frente a Atlético Español de México, y ya formaba dupla con Villaverde. En 1977 eleva su nivel y empieza a hacer sentir su faceta goleadora, marcando 9 goles en el Metropolitano donde el Rojo fue subcampeón, y 5 goles en el Nacional que sí quedaría para Independiente, siendo Enzo uno de los tres jugadores expulsados en la famosa hazaña de Córdoba, logrando ser campeón con 8 jugadores como nunca había pasado y como jamás se volvió a ver a nivel mundial.

En 1978, se repite el título del Torneo Nacional, y promediando 1979, luego de 4 temporadas en el club mostrando un altísimo nivel, fue Nantes de Francia quien se lo llevó. Jugó en dicho club hasta 1981 cuando Enzo regresa al Rojo, y lo hizo a pesar de ser hincha de los vecinos cuando era chico, y de ser justamente ellos quienes le ofrecieron mayor dinero para que regrese al país.

Trossero inició su segunda etapa en el club, que fue mucho más gloriosa que la primera. Brilló al máximo con Nito Veiga primero y con Pastoriza después como DT, en aquel equipo 1983-1984 que para muchos fue el mejor de toda la historia roja y uno inolvidable de la historia nacional. Pieza fundamental en Metropolitano, pero mucho más importante fue durante la Copa Libertadores 1984, siendo caudillo del equipo. Jugó un partido notable frente al Liverpool para ganar la Copa Intercontinental, sosteniendo él y toda la defensa, a un conjunto inglés que quiso empatar siempre el partido pero no pudo con la muralla que fueron Clausen, Villaverde, Trossero y Enrique, mas Carlos Goyén en el arco con una actuación notable.

Ganó todo, así era Enzo, un ganador nato, un caudillo temperamental con un temple extraordinario, un futbolista maravilloso que se convirtió en ídolo para siempre. Demostró como pocos la sangre roja que le corre por las venas, un verdadero crack que nunca tuvo alguien comparable a futuro hasta la aparición de Gabriel Milito, a quien muchos lo consideraban muy parecido, y fue el mismo “Vikingo” quien llegó a elogiarlo diciendo que el “Mariscal” era mejor que él.

En 1985, se iría definitivamente de Independiente para jugar en Toluca de México. Quedó libre y
jugó algunos amistosos en River pero finalmente lo contrata Estudiantes de La Plata en 1986, al año siguiente se va al Sion de Suiza y en 1989 regresa a Estudiantes para retirarse ese mismo año.

Enzo fue jugador de la Selección Nacional durante una década de convocatorias, debutó en 1975 y estuvo entre los 40 preseleccionados para el Mundial 1978, aunque luego quedó afuera. Fue parte del plantel que disputó el Mundial 1982 pero sin minutos en cancha, y luego fue titular en las eliminatorias para México 1986, pero antes de disputarse la competencia Bilardo le comunicó que no sería parte de la lista.

Se convirtió en DT y rápidamente estuvo en la Selección Nacional, como ayudante de Bilardo para el Mundial de Italia 1990, pero a mitad de la competencia se fue para ser el técnico del Sion de Suiza, y también estuvo al frente del Lugano de dicho país. En Argentina dirigió a Huracán, Estudiantes de La Plata, San Martín de Tucumán, Colón, Talleres, Olimpo, Godoy Cruz e Independiente. Con el Rojo fue noveno en el Apertura 1999 y subcampeón en el Clausura 2000, yéndose luego para estar el frente de la Selección de Suiza, y regresan en 2001, cuando fue décimo en el Apertura. También dirigió en Arabia Saudita, y donde más títulos logró fue en Guatemala, dirigiendo a Municipal de ese país para ser pentacampeón local y ganar la Copa Interclubes de la UNCAF en 2004.

Les dejo dos videos de Enzo: el primero es uno a Central en el Nacional 1984 y el segundo es el gol a Racing en el Metropolitano 1983, para ser campeón y despedirlos de Primera División:





Escrito por Hernán Gustavo Paglieri – Vicepresidente Peña Roja Daniel Bertoni – San Andrés de Giles

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