Más allá del cielo

La historia nunca se va. Pero cuando alguien que forjó la gloria decide salirse del mundo, se cae cualquier tipo de afirmación y duele. Duele demasiado hasta tal punto que tratamos de que algunas cosas no se nos escapen con la ida de esa persona. En nuestro caso, las Copas Libertadores del 64 y el 65 y la primer intercontinental, con aquella pared entre el Bocha y Bertoni, por citar algunas.

“A la muerte a veces habría que matarla”, diría el gran Osvaldo Ardizzone. Y sí, hoy por ejemplo, que  se nos fue Pipo Ferreiro. A los 81 años, el hombre que comenzó en el Rojo en 1958, dijo basta. Roberto nos dejó la historia misma. Él era una causa viva de la grandeza de Independiente.

Campeón con el Rojo en la Copa Libertadores 1964 y 1965. Como entrenador, campeón de la Intercontinental de 1973 cuando el Rey De Copas dejó en el camino a la Juventus en Italia. Más de 200 partidos en el Rojo y un mundial con Argentina también. El de Inglaterra 1966.

Su imagen será eternamente reconocible. El defensor que recorre el Maracaná con los brazos bien arriba tras dar vuelta el resultado. Invencible, como aquel equipo de Independiente. Partícipe de ese épico triunfo ante el Santos del Rey Pelé.

Pipo se fue del mundo aunque cada vez que juegue Independiente, habrá un hombre templado que hará las veces de guía, que derramará el olor de nuestra historia y que levantará los brazos para que la gloria de Independiente no se caiga nunca, y cada vez esté más arriba, más allá del cielo. ¡Hasta siempre Roberto Ferreiro!

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Lucas Campos

Lucas Campos

Periodista | Redacción y Redes | Twitter: @Lucas_leonelc

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